Pura

En mi casa nunca hubo costumbre de hacer fotos.

El año pasado mi padre me dio una cámara. Una cámara compacta. Fue el regalo que le dieron por asistir hasta el final de una conferencia organizada por una marca comercial en los años 70.

Es la cámara que mis padres se llevaron de luna de miel. Todavía tiene puesto el único carrete que utilizaron durante todo el viaje. Nunca lo terminaron ni tuvieron interés por revelarlo. Lo respeto. La cámara tiene todavía el carrete dentro y está ahora en mi estantería.

Proyecto llevado a cabo durante un día. La última oportunidad que tuve de visitar a mi abuela en su casa antes de que falleciese.

2014, Ferrol.